El amor como concepto
Te quiero en tanto me devuelvas una imagen de mí que pueda -o quiera- aceptar. Si me veo a través de ti cómo alguien egoísta o injusta, dependiente o necesitada, e incluso inferior, no podré quererte. No te estaré mirando a ti, sino a mi auto-concepto que no me deja aceptar un "amor" que pueda estar viéndome de la forma más cruel en la que solo yo espero hacerlo. Si me muestras buena y merecedora de afecto lo más seguro es que no alcance a creerme tal hecho y sienta miedo de la irrealidad de la situación. Tampoco te estaría viendo a ti, sino a la otra parte de mi auto-concepto que delimita lo que siendo bueno de mí puede otro ser capaz de ver. (El objeto no puede admirar un concepto al que no soy capaz de otorgarle el mismo reconocimiento) Entonces el amor deja de ser un concepto, una actitud y una decisión para ser un objeto. Si el objeto me devuelve una imagen de mí que no quiero ver (sea real o producto de una creencia asentada sobre el orden natural y "racional...