Segundos después
No quiero no vivir. Quizá por eso me asusta tanto la idea de pasarme toda la vida existiendo sin más reflejo de mí misma que las palabras tristes que dedico a sus manos sabiendo que, aunque las guarden no serán más que ceniza sobre una cabeza llena de humo. Quizá sea ese el motivo por el que siempre he fantaseado con la idea de morirme, sí, estoy segura de que es eso. Vivir no es algo que se enseñe en algún libro rancio de los que compras cuando empiezas los estudios. Vivir es el sinfín de creencias y compendios que te ajustan a una realidad grotesca de la que, con suerte, desde muy joven querrás salir. Vivir según tu propio "auto ajuste". Sin embargo, a veces siento una perdida de tiempo dedicar los minutos que cubren mis pulmones en borrar toda huella que ha dejado en mí todas las palabras que he escuchado sin saber muy bien de qué colmar mis ansias de esperanza. Pero, ¿qué sería una mujer sin esperanza? Qué sería de mí sin la fe? Aquella Fe que me hace c...