Cuanta profundidad para no ser transparente
Creo que pocas veces me he visto tan guapa como cuando me siento a escribir. Diría que es la seguridad de saber que en ese momento soy tan mía que ni partiéndose el tiempo podría cerrarme de nuevo. La seguridad y la consciencia, la tranquilidad más bien, de saber que no me mira nadie, posiblemente no lo harán nunca. ¿Puedes creerlo? ¿Perder el momento más bello de alguien como si la vida no siguiera? Nunca vas a encontrarme tan vulnerable como entonces, porque solo en esos momentos dejo de ser quien ves para no ser nada. Y ser nada duele como serlo todo. Definirse, definirme, definir esto es lo que me duele y lo que siempre pasara desapercibido. A veces me gustaría que las personas pudieran verse por dentro, como si nuestro cuerpo fuera el escaparate de la tienda a la que te paras cada vez que pasas por ahí, como si, el precio de esas zapatillas fuera a estar, un día más, más cerca de ti de lo que lo estuvieron ayer. Quiero que mi cuerpo sea transparente. Quiero explicarme. N...