Entradas

Mostrando entradas de junio, 2018

Sin ti

Esta vez no sonará bonito porque estoy sangrando. Esta vez va a dolerme, pero me está matando si no lo digo. Y, a pesar de haber sido educada en silencio porque mis palabras sonaban a rebeldía, el miedo a callarme, esta vez, puede a las consecuencias. Ya no hay París en tus sábanas, ni gatos, ni viajes, ni amor. No sabía cómo explicarte lo grande que me quedabas tú y tu vida desde el principio. Aún hoy me queda grande, no he sabido entender cuando la vida te cambiaba. Pero tú me cambiaste la mía. Cuando pasas tiempo dentro de una misma realidad y algo te saca de ella resulta difícil creer que haya más posibilidad que lo que has vivido. Pero contigo la había; había un sinfín de posibilidades cada día, una felicidad nueva cada segundo, un corazón lleno de algo que no eran lágrimas. Y eso me asustaba. Cómo tus ganas, tus palabras, tu calor. Mientras tú sonreías por verme, yo sonreía por haberte conocido. No sabía cómo entender que me hubieras elegido a mi entre tant...

Vidas y almas

Aprovecho ahora que mis ojos aún no están en tus sueños para pedir cinco minutos más para seguir a tu vera. Sea como sea, escribirte es todo lo que me salva, de mi y del miedo a pegarte mis silencios y que todas tus palabras se vayan convirtiendo en mudas. Quizá entonces aprenda a hablarte, aunque supongo que ya tarde. Me hice muda hace algún tiempo, cuando me veía en el reflejo de un pozo por el que se iba mi vida. No voy a engañarte, pedía ayuda a gritos pero todas mis súplicas fueron calladas por mi lamento. Desde entonces, decir lo que siento se basa en esto, aunque la mayoría de veces se quedan en versos que nadie ve, ni oye, ni entiende. Pero llegaste tú y se me olvidó de la cabeza ser sultana, diosa o gitana de algún Inframundo, porque no lo necesitaba. Ni Perséfone, ni Venus me entendían; yo era ellas pero cambié mi escudo y mis almas para darte la mía a ti. Mi gloria son tus ojos cuando me miras, Mi gloria son tus labios cuando se mueven mientras hablas,  ...