No hay milagro posible sin fe

 

Me encantaría pensar con la ternura que produce estar enamorado, fijar mis pensamientos precisamente en el hecho de lo que me produce amarte, sin embargo, todas mis energías se encauzan al unísono en un solo hecho, sobrevivir.

En la supervivencia encuentro el desarraigo de mi propia existencia, ya que solo prevalece la asfixiante fijación por encontrar un suspiro en el que poder quedarme, recuperar el aliento, o definitivamente, y tras demasiados intentos por avanzar, la extinción.

Escribo para desfijar el silencio que me impide desarrollar con palabras el sentimiento que cargo desde hace meses, el punzante dolor en lo mas hondo de mi pecho que se ha clavado como un aguijón y que se abre camino por entre mis músculos, nervios y células hasta expandirse por completo en mis pulmones y mi corazón, dejando por entero el resto de mi cuerpo invalido. Es un sentimiento grotesco, difícil de explicar, y, por lo que he podido comprobar, es difícil incluso de ver desde el exterior, hasta para aquellos que deambulan por alrededor. Ellos me ven, pero no dicen nada; escuchan mis lamentos, mis quejidos, mis suplicas, pero no hacen nada; huelen el hedor de quien se está descomponiendo a su lado, pero miran hacia otro lado y continúan el trajín perpetuo de la existencia, ajenos completamente a mi presencia. A veces parece que uno deba volverse loco para que su existencia signifique algo. 

Mientras el tiempo prosigue con su descompasado vaivén, las lluvias no cesan en su intento por retrasar la llegada del sol, se escuchan las antífonas que emiten los pájaros, y el aguijón sigue en su ardua tarea de alcanzar cada resquicio de esperanza y aniquilarlo, o, al menos, ensombrecer la ternura con la que te miro para que ni siquiera el amor pueda salvarme de mi misma.

Escribo para nombrar un dolor que parece no ser comprendido, ¿será entonces que nunca se ha sentido? ¿Habré inventado un dolor nuevo, o es que no existe y por eso nadie puede verlo? Yo creo en su existencia porque si me quedo el suficiente tiempo quieta el pecho se encoge, los brazos se me duermen, la boca se me seca, me tiemblan las manos, se instala una presión en mi cabeza, y, para colmo, mis pulmones se cierran de tal modo que pareciera que no entra aire, si no arena. Aunque igual me equivoco y es cierto que nadie puede verlo, que solo yo veo la sombra alargada que me persigue y que, cada día de forma mas continua, parece que se adhiere a mi piel como un velcro, con la diferencia de que por mas que tiro de él, no se mueve ni un ápice.

A lo mejor, si alguien lo viese sobrevolando en mi pelo vendría corriendo a espantarlo, inventaría un repelente que me protegiese, o cogería del otro lado de la cruz hasta que consiguiera llegar a un lugar en el que poder descansar. Sin embargo, nada de eso ocurre ningún día, todos actúan como si no lo vieran, como si no lo sintieran, como si, simplemente, no existiera.

Al fin se ha extinguido el dolor en el mundo¡¡¡ ¿Cuándo desaparecerá el mío? ¿Y si nunca se va y tengo que vivir con ello como un apéndice pegado a las costillas? ¿Necesitaré un nebulizador entonces que me enseñe a respirar de nuevo? ¿Y si, como Alejandra, no aprendo a cargarle, el amor no sirve lo suficiente y me dejo llevar por los cantos de las ninfas para poder descansar?

El dolor no entiende de porqués, de la racionalidad que esconde el sufrimiento o del sentido por el que el ser humano tiene que aprender a convivir con él y evocarle con naturalidad a su vida cotidiana. No entiende de nada de eso porque no tiene mayor sentido que el que tiene la alegría, el aburrimiento o cualquier otro sentimiento. Conozco la teoría que acompaña al dolor, a los aprendizajes y consejos para sobrevivir. Lo conozco, es cierto, pero tengo una pregunta más, ¿Cómo se aprende a convivir con el dolor sin que éste te consuma y sin que nadie se de cuenta mientras lo hace, ¿Cómo se coge aire cuando tus propios pulmones se niegan a cooperar y solo te queda golpear tu pecho tan fuerte como puedas con tu puño obligándote a continuar? ¿Cómo convences a tu cuerpo de que la razón humana por la que está sufriendo tiene sentido y que tan solo, debe dejar pasar, debe confiar (qué vulgar y ridículo sentimiento) en la vida?

Solo quiero que alguien me diga, ¿Qué palabras debo pronunciar para pedir ayuda? ¿qué palabra significa ven, y cual significa no te vayas? ¿Qué palabra conseguiría hacerme llorar y vaciar a la tristeza, la locura, la desesperanza, el dolor?

No hay milagro posible sin fe.

Ni dolor que cien años dure, ni cuerpo que no lo aguante.

No hay amor sin ti, ni futuro sin mí.

No hay palabras que sostengan mi pena.

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