He vuelto a hacerlo.

3:13
Estoy despierta, otra vez. Hace tiempo que no puedo llamar dormir a lo que hago. Se repite el ruido. La pesadilla. El aire es frío aunque estoy sudando. Es julio, no esperaba menos. Es el entorno de hace años, quizá sea eso lo que me asfixia pero intento borrar eso de mi cabeza. Es mi casa, mi sitio, debería serlo. Estoy perdida, como en mis pesadillas. No sé cuál es mi sitio. 
Cierro los ojos. Frío. Necesito dormir. Vueltas. La vida. Para de pensar, joder. No puedo. Me rindo. Lo he vuelto a hacer. Ahora estoy tranquila. 
Cierro los ojos. Me duermo.
9:18
Siempre la persiana subida, demasiados fantasmas he visto ya como para que se me cuelen mas allá de los sueños, o de cada día que salgo a la calle. Estoy a salvo. Es una sensación rara. Como cuando te despiertas después de pasar la noche en la discoteca de siempre, misma bebida, misma gente, has olvidado donde dejaste las llaves y tienes la boca seca. Lo de siempre. Miro el lugar donde debían estar mis llaves, quiero decir, donde anoche dejé mi pesadilla. Allí esta. Estará durante unas cuantas noches mas pero me servirá para estar tranquila. Enferma. 
13:20
La ciudad es la misma pero el ambiente para mí se vuelve tosco, áspero, hiriente. Pareciera que cada mísero lugar me obliga a irme, no merezco estar allí. Lo entiendo, he vuelto a hacerlo. Hace mucho prometí que no, pero. Nadie mira. Pareciera que no me ven. Invisible. Como en la mayoría de situaciones de mi vida. Pero. 
Es julio y estoy sudando. Ha sido luna llena dos noches seguidas. Preciosa, mía. Se mantiene intacta, ella sabe lo que escondo y sigue conmigo. He vuelto a hacerlo. Pronto volverá la pesadilla. Pero. Como Morfeo buscando sus poderes. Duerme. Cefalea. 

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